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Aprendizaje a través del juego.

La educación inicial en el niño es una de las etapas más importantes, en ella se estimulan las bases que servirán para su desarrollo cognitivo, psicomotor y social mediante experiencias educativas, lúdicas y afectivas en un ambiente saludable.

 

Es por ello que el juego es esencial en su crecimiento, ya que garantiza su aprendizaje. En la edad de 2 a 5 años es recomendable que inicien su proceso de educación escolar, para que ellos desarrollen sus destrezas a través de vivenciar situaciones cotidianas que le servirán en el resto de su vida escolar.

Durante esta etapa, el juego les permite desarrollar la creatividad, explorar y descubrir el mundo, expresar sus emociones, comunicar y crear vínculos con otras personas, enriqueciendo su identidad y desarrollando sus capacidades.

 

Los primeros tres años son fundamentales, debido a que los niños comienzan a tener conocimiento de su cuerpo y de sus gustos, comprenden lo importante que es socializar con otros niños y las formas adecuadas de hacerlo, además que adquieren autonomía e independencia.

Ventajas de iniciar la educación antes de la edad escolar

En el preescolar, el niño recibe educación dirigida por profesionales. Estos tienen el conocimiento y las herramientas para saber cómo introducir cada enseñanza en el momento oportuno, totalmente diferente a la usada por los padres en casa. 

Estas son algunas de las ventajas al momento que comienzan su etapa escolar:

  • Logran socializar con niños de su misma edad. 
  • Realizan actividades diseñadas para cada edad, estimulando todas las áreas motoras y cognitivas necesarias para un buen crecimiento.
  • Reciben apoyo y estimulación por profesionales a nivel pedagógico y psicológico.

¿Cómo notar la evolución de los niños que comienzan la educación inicial temprana? Durante un tiempo los niños comienzan a comportarse de manera distinta e independiente mostrando actitudes que muestran su evolución en esta etapa, por ejemplo:

  • Aprenden a trabajar tanto en grupo como de forma individual.
  • Crean hábitos y rutinas diarias que facilitan el proceso de adaptación a futuro.
  • Desarrollan autonomía e independencia.

Sin duda alguna, la educación inicial impacta de forma positiva al desarrollo integral de los niños, asegurándoles un mejor futuro estudiantil y profesional.