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¿Cuáles son las causas del retraso en el lenguaje?

Un bebé que no reacciona al sonido o que no vocaliza debe ser evaluado por un médico, pero suele ser difícil que los padres sepan si el pequeño solo está tardando más tiempo en alcanzar un hito evolutivo en el desarrollo del habla o del lenguaje o si tiene un problema.

Te compartimos algunas cosas que se deben de tomar en cuenta para saber si existe algún retraso en el habla.

Con 12 meses: no utiliza gestos, como señalar o despedirse con la mano.

Con 18 meses: prefiere comunicarse con gestos en lugar de con vocalizaciones, tiene dificultades para imitar sonidos o para entender órdenes verbales sencillas.

Con 2 años: solo imita el habla o los actos ajenos, pero no genera palabras o frases de forma espontánea, solo emite algunos sonidos o palabras de forma repetitiva y no puede utilizar el lenguaje oral para comunicar más que sus necesidades inmediatas. Puede llegar a tener un tono de voz extraño o una pronunciación extraña (como ronquera o nasalidad).

Causas de los retrasos del habla o del lenguaje

Un retraso del habla en un niño se puede deber a:

-Problemas orales tales como alteraciones en la lengua o en el paladar.

-Un frenillo corto (el pliegue que hay debajo de la lengua), que puede limitar los movimientos de la lengua.

-Falta de estimulación.

Muchos niños con retrasos del habla tienen problemas orales-motores. Estos ocurren cuando hay un problema en las áreas cerebrales responsables de la producción del habla. Esto dificulta que el niño coordine labios, lengua y mandíbula para emitir los sonidos del habla. Estos niños pueden tener otros problemas orales-motores, como dificultades para alimentarse. Sin embargo es importante una correcta estimulación del lenguaje desde la casa hasta en el preescolar. 

¿Cómo pueden ayudar los padres?

Los padres son una parte importante en el proceso de ayudar a sus hijos con problemas en el habla o el lenguaje.

Te compartimos algunas ideas para estimular desde casa:

Centrarse en la comunicación:

Habla con el  bebé, cántale y fomenta en él la imitación de sonidos y de gestos.

Dedicar un tiempo para la lectura: 

Léele desde que sea un bebé, busca libros apropiados para su edad, con imágenes que animen al pequeño a verlas mientras se les va nombrando. 

Aprovechen las situaciones de la vida cotidiana: Para reforzar el habla y el lenguaje en el niño, trata de pasar hablándole la mayor parte del tiempo. Nombra los alimentos que compras en la tienda de comestibles, explícale lo que vayas haciendo mientras preparas la comida o limpias una habitación, señalando objetos de la casa. Procura hablarle de una forma sencilla sin utilizar el “habla infantil”, es decir, la forma de hablar propia de los bebés.

Reconocer y tratar un retraso del habla o del lenguaje lo antes posible es el mejor enfoque a seguir. Lo primero que debes hacer es consultar con el médico sobre lo que pueda preocuparte sobre el desarrollo del habla o el lenguaje del pequeño.

De existir alguno de los comportamientos anteriormente mencionados es importante el diagnóstico temprano, ya que se puede brindar un  tratamiento óptimo. Toma en cuenta que en algunos casos solamente la orientación de un especialista en lenguaje puede ser suficiente.